Serena Williams está de regreso en Wimbledon, aunque la leyenda del tenis reconoce que tanto ella como el torneo han cambiado desde la última vez que compitió sobre la emblemática hierba londinense. Cuatro años después de su última participación en el cuadro individual, la estadounidense de 44 años se prepara para un regreso cargado de emoción que representa mucho más que un simple partido.
La última vez que Williams jugó en Wimbledon fue cuando abandonó la Centre Court tras caer derrotada ante Harmony Tan. Desde entonces, su vida ha experimentado importantes cambios lejos del circuito profesional. Ha sido madre por segunda vez, se convirtió en copropietaria de un equipo de la National Women's Soccer League (NWSL) y también participó en el espectáculo del descanso del Super Bowl.
Su regreso al All England Club le ha hecho tomar conciencia del tiempo transcurrido. Aunque todavía reconoce algunos rostros familiares, ahora son las nuevas generaciones las que dominan las pistas de entrenamiento. Incluso algunas zonas del recinto han cambiado tanto que llegó a desorientarse brevemente mientras se dirigía al centro de prensa.
En su esperado regreso, Williams se enfrentará a Maya Joint, de 20 años, en la Centre Court, en lo que será su primer partido individual en Wimbledon después de 1.396 días. El encuentro también simboliza el relevo generacional, ya que su rival es 24 años más joven que la siete veces campeona del torneo.
A pesar de la enorme expectación que rodea su vuelta, Williams asegura que el resultado no es su principal prioridad. Para ella, el simple hecho de volver a pisar la Centre Court ya supone un logro que durante mucho tiempo pensó que quizás nunca volvería a vivir.
Durante una entrevista concedida a Clare Balding para la BBC, Williams explicó que este regreso le resulta al mismo tiempo familiar y completamente diferente. Alojarse en la misma casa que utilizó en anteriores ediciones de Wimbledon le ha traído numerosos recuerdos, aunque también le ha permitido comprobar cuánto ha cambiado su vida. Según la ex número uno del mundo, aceptar esos cambios ha sido una experiencia muy positiva.
Más que fijarse objetivos relacionados con victorias, Williams afirma que su intención es disfrutar del momento, seguir el plan diseñado por su entrenador y competir con disciplina. Después de todo lo que ha vivido desde que dejó Wimbledon hace cuatro años, considera que estar nuevamente sobre la pista ya representa un éxito por sí mismo.
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