Viktor Hovland se proclamó campeón del Travelers Championship el lunes tras derrotar al número uno del mundo, Scottie Scheffler, en un emocionante playoff de muerte súbita. El golfista noruego selló la victoria con un birdie en el primer hoyo de desempate, logrando así el octavo título de su carrera en el PGA Tour y el primero desde que conquistó el Valspar Championship el año pasado.
El momento decisivo llegó en el hoyo 18 del TPC River Highlands, en Cromwell, Connecticut. Hovland embocó un putt para birdie desde poco más de nueve pies, obligando a Scheffler a responder bajo una enorme presión. Sin embargo, el estadounidense falló un putt de birdie de poco más de dos pies, que rozó el borde del hoyo sin entrar, entregando el título al noruego y el premio de 3,6 millones de dólares reservado al campeón del torneo, dotado con una bolsa total de 20 millones de dólares.
Tras la victoria, Hovland reconoció que los momentos finales fueron muy tensos, especialmente después de que el golpe de aproximación de Scheffler terminara muy cerca de la bandera. El noruego explicó que sabía que tendría que jugar su mejor golf para derrotar al mejor jugador del mundo y se mostró encantado de haber estado a la altura del desafío.
Por su parte, Scheffler tuvo que conformarse con otro subcampeonato pese a completar una actuación muy consistente durante todo el torneo. El ganador de cuatro títulos de Grand Slam lamentó la forma en la que terminó la competición, aunque aseguró sentirse satisfecho con el nivel mostrado a lo largo de las cuatro rondas.
El playoff fue necesario después de que ambos finalizaran el recorrido reglamentario empatados con un total de 21 golpes bajo par y 259 impactos. Scheffler firmó una tarjeta de 68 golpes en la última ronda, mientras que Hovland entregó una de 69 en una jornada interrumpida durante 83 minutos por las condiciones meteorológicas. La falta de luz obligó a los organizadores a aplazar el desempate hasta el lunes.
Cuando se reanudó el juego, ambos golfistas encontraron la calle con sus golpes de salida. El golpe de aproximación de Scheffler quedó a pocos pies del hoyo, mientras que Hovland afrontó un putt de birdie desde una distancia mayor. El noruego convirtió su oportunidad con serenidad, mientras que la bola de Scheffler tocó el borde del hoyo antes de desviarse.
Scheffler explicó que ejecutó el putt exactamente por la línea que había previsto, aunque sintió que la bola llevaba un poco más de velocidad de la necesaria. Añadió que era uno de esos putts decisivos que simplemente hay que embocar y lamentó haber vuelto a quedarse muy cerca del triunfo.
La victoria tuvo un significado especial para Hovland, ya que su madre, Galina, estuvo presente para presenciar uno de los mayores éxitos de su carrera. El golfista expresó su felicidad por poder celebrar el triunfo junto a ella, lo que hizo que el momento fuera todavía más inolvidable.
Hovland también recibió el entusiasta apoyo de un grupo de aficionados noruegos, que acudieron vestidos con los colores de la selección nacional de fútbol y no dejaron de corear su nombre durante toda la competición. El campeón aseguró que ese respaldo le proporcionó una motivación adicional y reiteró su intención de seguir mejorando su juego.
Para Scheffler, esta derrota supone su cuarto subcampeonato de la temporada, tras los obtenidos en el Masters, el Heritage y Doral. Aunque ganó el primer torneo del año y conquistó el Travelers Championship la temporada pasada, también en un playoff, sigue buscando su próxima victoria en el PGA Tour.
ADD A COMMENT :