Red Bull Racing ha decidido no realizar ningún cambio en el RB22 de Max Verstappen antes del Gran Premio de Gran Bretaña de Fórmula 1 de 2026, lo que significa que el cuatro veces campeón del mundo comenzará la carrera desde la séptima posición de la parrilla en Silverstone a pesar de sus preocupaciones por el rendimiento del coche. Los informes confirmaron que el equipo ha mantenido la misma unidad de potencia y la misma configuración utilizadas durante la clasificación, evitando así una salida desde el pit lane que habría sido consecuencia de modificaciones importantes.
Verstappen vivió una sesión de clasificación frustrante tras quejarse de la falta de velocidad en las rectas y de un aparente problema en el motor que surgió únicamente durante la clasificación. El piloto neerlandés reveló que el problema no estaba presente durante la carrera sprint, lo que hizo que la repentina caída del rendimiento fuera aún más desconcertante para el equipo.
Explicó que la reducción de la velocidad máxima le obligó a mantener el acelerador completamente abierto durante más tiempo, aumentando el consumo de la batería y dejándolo con poca energía eléctrica en el sector final. Verstappen añadió que el problema parecía afectar únicamente a su lado del garaje de Red Bull, mientras que su compañero de equipo, Isack Hadjar, no experimentó la misma pérdida de rendimiento. El director del equipo, Laurent Mekies, también reconoció la diferencia entre ambos coches.
Tras la clasificación, Verstappen admitió que habría preferido que Red Bull realizara cambios importantes, incluso si eso significaba salir desde el pit lane. Consideraba que mantenerse séptimo en la parrilla ofrecía pocas oportunidades de avanzar significativamente y creía que una nueva unidad de potencia u otros ajustes habrían dado al equipo una mejor oportunidad para resolver el problema de fondo.
El piloto neerlandés también destacó que el rendimiento del motor no era la única preocupación. Describió el equilibrio del RB22 como decepcionante durante todo el fin de semana y afirmó que la configuración había mostrado pocas mejoras desde las sesiones del viernes. Según Verstappen, tanto el comportamiento del coche como la falta de velocidad en las rectas se combinaron para producir una de sus sesiones de clasificación más difíciles de la temporada.
A pesar de la preferencia de Verstappen por un enfoque más agresivo, Red Bull ha decidido mantener el coche sin cambios. La decisión deja al vigente campeón con la esperanza de que el problema del motor no reaparezca durante la carrera del domingo, donde afrontará el desafío de remontar desde la cuarta fila frente a una competitiva parrilla liderada por el debutante de Mercedes Kimi Antonelli, con los pilotos de Ferrari Charles Leclerc y Lewis Hamilton también saliendo por delante de él.
ADD A COMMENT :