La federación iraní de fútbol ha acusado a Estados Unidos de retirar las entradas que le habían sido asignadas para los partidos del Mundial, alegando que la medida busca impedir la presencia de seguidores iraníes durante el torneo.
En un comunicado emitido el martes, la federación señaló que la decisión representa un intento deliberado del país coanfitrión de restringir la presencia de aficionados iraníes en los encuentros de su selección nacional. La polémica se produce en medio de una creciente tensión diplomática entre ambos países, lo que ha complicado aún más los preparativos del torneo.
El organismo iraní afirmó haber sido informado de la retirada de su cupo de entradas apenas unos días antes del inicio de la Copa del Mundo. Según la federación, esta decisión contradice las normativas de la FIFA, que normalmente garantizan a las selecciones participantes una asignación de entradas para distribuir entre sus aficionados a través de canales oficiales.
De acuerdo con la federación, Irán ya había comenzado la venta de entradas para sus partidos de la fase de grupos contra Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto, todos programados para disputarse en Estados Unidos, tras recibir su asignación inicial. Algunos aficionados incluso habrían organizado sus viajes en base a esas ventas.
La federación añadió que la retirada repentina de las entradas ha dejado a la selección sin capacidad para ofrecer acceso a los hinchas, calificando la medida de incompatible con los principios de justicia e igualdad en las competiciones internacionales.
Asimismo, ha pedido la intervención de la FIFA y de los organizadores del torneo, insistiendo en que el organismo rector del fútbol debe garantizar la neutralidad y el cumplimiento de las normas de entradas para todas las selecciones participantes.
Ni la FIFA ni las autoridades estadounidenses han emitido por el momento una respuesta pública a estas acusaciones.
La disputa se suma a una serie de dificultades en torno a la participación de Irán en el torneo, incluidas denuncias sobre la denegación de visados a miembros de su delegación administrativa. Teherán afirma que alrededor de 15 funcionarios no han podido entrar en Estados Unidos debido a estas restricciones.
Las tensiones también han afectado la preparación logística del equipo, que trasladó su base de entrenamiento prevista en Arizona a Tijuana, cerca de la frontera con México.
Irán debutará en la Copa del Mundo en Los Ángeles contra Nueva Zelanda el 15 de junio, antes de enfrentarse a Bélgica en la misma ciudad y a Egipto en Seattle durante la fase de grupos.
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