El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha convocado una reunión de alto nivel en Rabat (Marruecos) en medio de las crecientes críticas a su propuesta, finalmente abandonada, de transferir parte de las operaciones comerciales y de organización de eventos de la FIFA a una nueva entidad de inversión.
La reunión de emergencia se produce después de que varias figuras influyentes del fútbol mundial se distanciaran públicamente del proyecto, aumentando la presión sobre la dirección del organismo rector del fútbol.
Entre los críticos más destacados se encuentra el director de Desarrollo Global del Fútbol de la FIFA, Arsène Wenger, quien aseguró que no participó en la elaboración de la propuesta y que solo tuvo conocimiento de ella a través de los medios de comunicación.
Wenger celebró la decisión de retirar la iniciativa y subrayó que la FIFA debe seguir siendo una organización independiente, comprometida con la transparencia, la integridad y la defensa de los intereses del fútbol.
El secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, también lamentó lo sucedido, calificándolo como un episodio desafortunado para la organización. Además, pidió al personal que mantenga el enfoque en el desarrollo del fútbol mundial pese a la incertidumbre política interna.
La polémica se intensificó después de que el presidente de la Federación Jordana de Fútbol, el príncipe Ali bin Al Hussein, acusara a la FIFA de intentar presionar a su federación para que respaldara la campaña de reelección de Infantino.
Según el príncipe Ali, asuntos financieros, entre ellos premios pendientes de pago y otras formas de apoyo económico, fueron vinculados al respaldo político al presidente de la FIFA, una situación que calificó de inaceptable.
Hasta el momento, la FIFA no ha respondido públicamente a estas acusaciones, que han incrementado las preocupaciones sobre la gobernanza del organismo.
El fallido proyecto de inversión ya ha provocado una importante salida dentro de la organización, con la dimisión del asesor Carlos Cordeiro, quien afirmó que el plan era perjudicial para el futuro del fútbol a largo plazo.
Infantino afronta ahora el reto de recuperar la confianza de los dirigentes de la FIFA y de las federaciones miembro, mientras las divisiones dentro del organismo continúan ampliándose antes de las reuniones clave previstas para finales de este año.
ADD A COMMENT :